El valor terapéutico de una droga,
lo determina, en gran parte, la inteligencia de quien la administra.
Milton
Silverman - "Magic in a bottle" - 1942
INTRODUCCIÓN
En los últimos años se ha producido un
importante avance en el desarrollo de nuevas drogas. Los
antibióticos no escapan a esta regla. Entre estos, los ß
lactámicos y ß cefalosporámicos han aportado a la
solución de problemas terapéuticos en las áreas de
espectro y potencia bactericida.
Las cefalosporinas por su amplio espectro y baja
toxicidad, constituyen un arma segura e importantísima contra
los patógenos bacterianos y están siendo utilizadas en
forma creciente en medicina veterinaria.
Dentro de este grupo, la cefoperazona (CPZ), miembro
de tercera generación, semisintético e inyectable (Neu,
1980), tiene una mayor actividad antibacteriana (Mitsuhashi 1980) y
más extensa distribución que los otros integrantes
(Gibbs, 1987; Mitsuhashi, 1980).
Esta intensa actividad antibacteriana,
principalmente contra Pseudomonas
aeruginosa y Serratia
marcescens es
debida a su resistencia a las ß
lactamasas (Balant et al
1985; Livermore et al, 1981), características que la hacen
ventajosa respecto del grupo de las penicilinas (Balant et al, 1985;
Hinkle et al, 1980; Neu et al, 1979).
En el hombre, la farmacocinética de la CPZ
luego de su aplicación IM ha mostrado que las concentraciones
inhibitorias mínimas pueden mantenerse en plasma durante
más de 12 horas, (Guerini et al, 1985; Shimizu et al, 1980), lo
que representa otra ventaja frente a sus congéneres (Carli et
al, 1986).
Probablemente esta acción sea consecuencia
del alto porcentaje de "binding" a las albúminas (90%), (Balant
et al, 1980; Bergam, 1987; Dayer et al, 1981; Decroix, 1988). La
fijación a las albúminas puede influir en la
distribución y en el destino de estos fármacos dada su
gran fijación, representando un pool de droga temporario de
fácil disociación, lo que prolonga su vida media en
sangre (Baggot, 1986; Decroix, 1988).
La utilización de la carne como alimento,
(tanto de Tupinambis como de Caiman) hace necesario conocer
además la permanencia de residuos en tejidos para determinar
tiempos de retirada correctos que hagan seguro su consumo humano,
problema que en el caso de los poiquilotermos es aún más
complicado que en los homeotermos.
Los quelonios, son probablemente las mascotas
más populares entre los reptiles, desconociendo generalmente los
veterinarios hasta los conceptos más básicos sobre su
manejo. Las diferencias en la vida media de la gentamicina en especies
de quelonios y serpientes estadounidenses han sido estudiadas y
demostradas (Bush, M. et al, 1985) con el consecuente diseño de
planes terapéuticos específicos para cada caso.
Se hace necesario contar con datos sobre los
quelonios argentinos. Chelonoide
chilensis es también una especie protegida
habiéndose iniciado una campaña en nuestro país,
por parte de organizaciones conservacionistas, para recuperar
ejemplares mantenidos como mascotas y reintroducirlos al medio
ambiente. Consideramos tal proceder totalmente inadecuado y peligroso,
existiendo antecedentes en USA de inroducción de enfermedades a
regiones donde no se las había detectado con anterioridad a la
introducción artificial de especímenes. Sin embargo, de
realizarse, estos animales deberían estar necesariamente
libres de patógenos antes de su reintroducción, ya que de
lo contrario se corre el riesgo de diseminar patógenos
infecciosos y/o parasitarios de una región a otra del
país; situación sumamente grave si consideramos que los
quelonios pueden ser vectores de distintas zoonosis.
METODOLOGÍA
Los Tupinambis
son alojados en terrarios, controlando la temperatura mediante
lámparas IR en cada terrario o calefaccionando la
habitación mediante un sistema con termostato.
Los ofidios se mantienen en terrarios con similar
sistema de calefacción. Las especies acuáticas se pueden
alojar, de considerarlo necesario, en boxes plásticos con agua,
contolando la temperatura de la habitación y además
la temperatura del agua con calefactores para acuarios.
Caiman son
mantenidos en piletas pequeñas con el agua a temperatura
controlada.
Los reptiles no reciben alimentación desde
una semana antes a la experiencia.
Se administran 100 mg/kg de cefoperazona por
vía intramuscular (IM) como dosis única a cada animal. La
administración se realiza a nivel de los músculos
dorsales en serpientes, dorsocaudales en lagartos y caimanes e
isquiotibiales en tortugas, la mitad de volumen de cada lado. Se toman
2 muestras de sangre previas a la administración de la droga y
luego de la administración a las 0.5, 1, 2, 4, 6, 8, 10, 12, 18,
24, 48, 72 y 96 horas (13 muestras).
Se dejan coagular las muestras en estufa a 27
ºC y se centrífuga, separándose el suero y
almacenándose a -20 ºC hasta su ensayo.
Determinación de
Cefoperazona por Método Biológico
El método biológico consiste en la
siembra en placas de un microorganismo conocido en un medio de cultivo
estandarizado. En este medio se distribuyen pequeños cilindros
de metal dentro de los cuales se colocan concentraciones conocidas de
un antimicrobiano, las que darán lugar a halos de
inhibición del crecimiento del microorganismo. La lectura de
esos halos, se grafica en función de la concentración a
efectos de trazar una línea de regresión, en la que
posteriormente se interpolarán los datos de halos obtenidos de
muestras con concentraciones desconocidas, extrapolándose las
concentraciones correspondientes.
ANÁLISIS
FARMACOCINÉTICO
Luego de la obtención de las concentraciones
en función del tiempo, se grafican los mismos en forma
aritmética y en forma semilogarítmica. La
discriminación del modelo farmacocinético que mejor
describe el perfil de la concentración en función del
tiempo se lleva a cabo aplicando el test MAICE (Minimum Akaike Information Criterion Estimation).
Por análisis de regresión lineal los
parámetros farmacocinéticos a estudiar son:
- B
(intersección de la fase de eliminación
ß con el eje Y)
- ß (constante
de la tasa de eliminación)
- T½
ß (tiempo medio de eliminación)
- Kab (constante de la
tasa de absorción)
- T½ ab (tiempo
medio de absorción)
- Cmax
(concentración sérica máxima)
- Tmax (tiempo al que
se presenta la concentración
máxima)
- Lag Time (tiempo
transcurrido hasta la aparición en
suero de concentraciones mensurables)
La
determinación de parámetros de
distribución depende del modelo seleccionado para la
descripción cinética.
Al mismo tiempo se realiza un análisis por
medio de un programa de identificación de parámetros
computarizado, a través de regresión no lineal, a efectos
de determinar correlación con los datos obtenidos por
análisis lineal.
En función de los datos obtenidos se
diseñan planes de administración para la droga por las
vías estudiadas. Se corrobora la eficacia de los mismos por
medio de la toma de muestras en el lapso entre administraciones.
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